6 razones para agradecerle al duro 2016

Por Mitzi Hernández Cruz, contribuidora a HIPGive

El 2016 parece despedirse de la misma forma con la que nos trató durante su reinado. Un año que deja sinsabores ante las guerras, un nuevo presidente en Estados Unidos, la muerte de músicos, artistas y políticos famosos que marcan en su conjunto el fin de una éra.

Ante de sentirnos fatalistas, deprimidos o desesperados ante un panorama internacional caótico, así como una economía incierta, debemos de mirar hacia atrás y agradecer a uno de los años más complejos en la vida de muchos.

Lo primero es verlo en perspectiva y de forma personal, así que estas son las 6 razones por las cuales debemos agradecer al 2016:

1. La adversidad nos hace fuertes

Si fuiste de los que vivieron cosas radicales en su vida laboral, personal, amorosa o económica, toma en cuenta que cada que afrontamos una nueva situación que nos parece dura, es porque estamos colectando mayor experiencia. Debemos agradecer y afrontar esas situaciones, porque de ellas vienen enseñanzas que en un futuro nos parecerán sencillas. Aprender a caernos para levantarnos y volver a comenzar… encontramos nuestros límites en los momentos más difíciles para convertirnos en resilientes.

2. Estamos seguros de lo malo

Una de las mejores formas de deshacerse de lo malo, es detectarlo. Si las cosas que te inconforman están en un círculo vicioso o una aparente zona de confort, es muy complejo dejarlas. Así que si detectaste situaciones que salieron un poco de tu control y has decidido cambiarlas, esa es la mejor ganancia que puedes tener para el futuro próximo.

Si no estamos de acuerdo con los cambios políticos, debemos analizar nuestra participación en ellos y qué pudimos haber hecho mejor como parte de la ciudadanía para prevenir todo eso que nos perturba. Así que un buen propósito es tomar acciones concretas.

3. Haz lo que quieras y no esperes

Fue un año en el que grandes artistas murieron y las lamentaciones por no haber ido a un concierto de alguno de ellos, abarrotó las redes sociales. De las cosas que no van a volver existen ciudades destruidas como Aleppo o una transformante Cuba que ya no será la misma en el tiempo venidero.

Si te quedaste sin visitar algún lugar que fue cerrado por fines ecológicos, ver un show que deseabas o hacer algo que tenías contemplado pero no pudiste por distintos factores, es un momento para reflexionar que no hay que posponer nuestros deseos. Valoremos la oportunidad que está en nuestras manos y tomemosla, porque el 2016 nos ha enseñado que hay cosas que no regresan.

Abraza con cariño lo que tienes, busca lo que amas y desarrolla tus pasiones.

4. Botamos lo que no funciona

Pasamos del punto YOLO, a lo que podría ser su complemento… el dejar atrás todo lo malo. Si ahora deseamos ir más ligeros, debemos dejar pasar rencores, cumplir los compromisos con nosotros mismos y tener los pies en la tierra.

El 2016 nos dio una sacudida que nos sacó del tiempo en el que confiábamos que las cosas se hicieran por sí solas. Hoy como nunca, los tiempos nos exigen acciones y de calidad. El compromiso ya no es por un futuro lejano, es por todos los hechos de este año.

Estamos obligados a cambiar y a dejar vicios que no nos dejan avanzar, es un tiempo para no desgastarnos en quejas y convertirlas en transformaciones.

5. Hacer una lista de aciertos

Agradece todo lo que has tenido en este año. Una lista puede ser una buena manera de cerrar un ciclo que en lo global parece malo, pero que en el fondo nos mantiene con vida y esperanza. Para comenzar puedes mirar a tu alrededor y no solo pensando en lo material.

Algunas sugerencias para la lista son: la gente que te rodea, tu trabajo, la familia, amigos, objetos que te recuerden algo sentimental, si tuviste algún viaje, las felicitaciones que recibiste, algo nuevo que hayas hecho… cualquier cosa es motivo de agradecer.

Puedes agregar también momentos con la naturaleza. Mirar todo lo que nos rodea con encanto y agradecimiento, aún y si vives en un lugar donde las condiciones climáticas no son las primordiales, presenciar cualquiera de los procesos de la tierra y encontrar felicidad en ver el cielo, una planta, un rayo de Sol.

6. Ya se va…

Otra cosa por agradecerle al 2016 es que ya está por terminar.